Todos podemos considerarnos justos según nuestra propia opinión, pero es DIOS quién realmente sabe si lo somos o no. El es quien conoce nuestras más profundas intenciones y conoce nuestro actuar.  El es quien sabe lo que pensamos incluso antes que nosotros.

La próxima vez que tengamos que tomar una decisión, detengámonos a pensar si realmente estamos siendo justos.  Y si al tomar la decisión fuéramos nosotros mismos quienes estuviéramos en el otro lado, lo consideraríamos justo?.

En esta sociedad ser justo es lo que creemos que alguien merece, y eso es tan subjetivo. Ser justos es hacer lo que corresponde aún cuando eso signifique que no recibiremos una retribución personal, no al menos inmediata. Por que el que busca la justicia siempre recibirá de una sonrisa de DIOS.